El gran juego de la bolita territorial
Hay tradiciones callejeras que jamás pasan de moda, solo se mudan de la Gran Vía a las moquetas del Consejo de Ministros. Quien haya paseado alguna vez por una zona turística sabrá cómo funciona el noble arte del trilerismo: una caja de cartón, tres cáscaras de nuez, una bolita de goma y un ritmo de manos endiablado diseñado para que la vista del transeúnte siga exactamente lo que el tahúr quiere que vea.

