Una vez más —la esperanza es lo último que se pierde—, la industria española de automoción lo fía todo a un plan, a una hoja de ruta, que traza su futuro hasta el año 2030 basándose en las promesas que, desde una administración central agonizante, se le hacen sin detallar ni plasmar en un papel el posible desarrollo de las mismas ni determinar el origen de los fondos que prevé aplicar para dotarlas económicamente.
Una hoja de ruta que, al menos de momento y a falta de concretar y plasmar las medidas a desarrollar, a priori pinta bien y apunta en la dirección correcta, siempre y cuando desde la administración no se dé marcha atrás y el nuevo Plan de Automoción que la UE dará a conocer el próximo día 10 de diciembre se mantenga en línea con la orientación que, desde el Gobierno, se le ha querido dar al Plan España Auto 2030.
Una posición, la española, que junto con la francesa se enfrenta claramente a la liderada por países como Alemania, Italia o el Reino Unido, estados que apuntan ahora la necesidad de abrir la mano a la comercialización de otras tecnologías a partir del 2035 y no fiarlo todo únicamente a la electrificación y la descarbonización. Tendremos la respuesta a esto en apenas una semana.
Así las cosas, ayer se presentó en el Ministerio de Industria y Turismo el nuevo Plan España Auto 2030. La nueva hoja de ruta que plasma la estrategia integral que nuestro país va a desarrollar en los próximos años con un objetivo muy claro: buscar el camino adecuado para lograr que la industria del automóvil española pueda no solo mantenerse sino también incluso mejorar su posicionamiento a escala global en la automoción mundial en plena transformación hacia la movilidad eléctrica y descarbonizada.
Mucho plan, poca concreción y sin presupuestos que aplicar
Para ello, el plan establece una hoja de ruta que cuenta con 25 medidas concretas que se irán implementando de manera progresiva, muchas de las cuales se canalizarán a través de mecanismos ya existentes, como los del PERTE VEC (Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica del Vehículo Eléctrico y Conectado), así como mediante nuevos programas de ayudas. Acciones que abordan tanto el desarrollo de la industria como el de las infraestructuras, la economía circular y la demanda de los vehículos en nuestro país.
Un plan de todos… ¿para todos?. Tras un año de trabajo y reuniones, el Plan presentado muestra la estrategia consensuada entre el Ministerio de Industria y los representantes del sector —“todos”, según afirmaron el ministro del ramo, Jordi Hereu, y el presidente de Anfac, Josep María Recasens—, para afrontar “el enorme desafío de transformar la mayor industria de nuestro país”, según reconoció en su alocución el propio presidente del Gobierno.
Y si, todos han participado y se han dedicado durante este último año a aportar ideas que ayuden al mejor desarrollo del plan, pero lo cierto es que, al menos hasta el momento, son muchos los subsectores del sector del automóvil que ni siquiera han sido mencionados a la hora de presentarlo.
Motocicletas, renting, flotas, …. Ni una palabra, y ni una sola mención durante la presentación del nuevo Plan. De hecho, por ejemplo, el futuro Plan Auto + 2026 que reemplazará el próximo 1 de enero al MOVES III en principio no contempla aportar incentivos a los vehículos adquiridos en renting, ni tan siquiera se menciona en el mismo a los vehículos de flotas de empresa, lo cual significa dejar fuera de la percepción de las mismas a la cuarta parte del mercado español y no cumplir con las expectativas que en este subsector de la automoción venían fraguándose.
Sin presupuestos, 40.000 vehículos siguen en el limbo
Y es que, realmente, el Plan España Auto 2030 nace sin medidas concretas que aplicar, dado que muchas de las previstas ni tan siquiera se encuentran en fase de anuncio. Y el propio Plan tampoco concreta la posible financiación que las mismas podrán obtener, dado que el Gobierno no ha conseguido ni tan siquiera presentar unos Presupuestos 2026 para su aprobación.
Esta es circunstancia grave, dado que aún mantiene en el limbo a las más de 40.000 solicitudes pendientes de resolución que tiene todavía por resolver el Plan MOVES III, una lista de espera que precisa de más de 300 millones de euros para poder resolverse satisfactoriamente para los interesados.
El sector del automóvil español precisa de una urgente respuesta a este tema, pues de dicha cantidad depende la rentabilidad que muchos concesionarios precisan obtener a finales del presente año. Fondos que si no les llegan por la ampliación de la dotación presupuestaria del MOVES III antes de finalizar este mes de diciembre, tendrán que reclamar a los compradores que se beneficiaron de tales ayudas al comprar su vehículo nuevo, con la complicación añadida que todo ello supone.
Tres grandes ejes de actuación. El nuevo Plan Auto España 2030 se estructura en tres grandes ejes, industria, mercado e innovación, para proponer un conjunto de 25 medidas a modo de marco estable a partir del cual impulsar las inversiones necesarias para modernizar la producción y facilitar que nuestra industria del automóvil pueda mantener su actual vigencia y seguir consiguiendo que España siga siendo un referente a escala global en el sector del automóvil.
Según comentó el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, este mismo 1 de enero, el Plan España Auto 2030 iniciará su puesta en marcha con la entrada en vigor del nuevo Plan Auto + (inspirado en el Plan Reinicia Auto + que tan bien ha funcionado tras la DANA en la Comunidad Valenciana) que vendrá a sustituir al Plan MOVES III cuya vigencia acabará el próximo 31 de diciembre.
El nuevo plan estará gestionado directamente por el Ministerio de Industria y Turismo, y no por el de Transición Ecológica y Reto Demográfico, como sucedía con el MOVES III, aunque incentivará igualmente la compra de vehículos eléctricos e híbridos enchufables. En principio el nuevo programa de ayudas cuenta con una dotación de 400 millones de euros para la compra de nuevos vehículos, dado que el mismo no contempla las ayudas para la instalación de puntos de carga.
“La Tribuna de Automoción” ha informado que estos 400 millones de euros de dotación “provendrán de un crédito extraordinario del Ministerio de Hacienda” a fin de poder “sortear la imposibilidad de recurrir a los fondos europeos, puesto que el 30 de junio de 2026 todas las iniciativas de los planes de recuperación comunitarios tienen que estar gestionados y pagadas”.
Nuevo MOVES Corredores en 2026. El propio presidente del Gobierno también desveló en su discurso, que las ayudas destinadas a financiar la instalación de nuevos puntos de recarga se sustanciarán a través de un nuevo Plan MOVES Corredores que se aprobará en 2026 y cuyo presupuesto estimado contará con 300 millones de euros, aunque no aclaró si se trata de la misma iniciativa que ya anunciara el pasado 13 de noviembre la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Sara Aagesen, quien se comprometió a que antes de que finalizara 2025 se pondría en liza, con una dotación de fondos de 200 millones.
Nuevo PERTE VEC 2026. Pedro Sánchez también anunció la puesta en marcha de un nuevo PERTE VEC 2026 para el sector de automoción, con una dotación presupuestaria de 580 millones de euros, cifra que no deja de resultar curiosa, dado que de los 1250 millones de euros del PERTE VEC IV aún en vigor todavía no se han asignado 570 millones de euros de los prestamos previstos en el mismo.
Así que, en total, el nuevo Plan España Auto 2030 nace con la promesa inicial de un Gobierno cuestionado y sin presupuestos generales aprobados, conviene recordarlo, de invertir 1.280 millones de euros para impulsar la electrificación del sector. Ayudas que además de incentivar la demanda de vehículos electrificados y ampliar la infraestructura de puntos de recarga en todo el país —en especial de las zonas de sombra aún existentes en la red— tienen como objetivo el impulsar la industria de automoción.
Grandes objetivos a alcanzar. El presidente de Anfac, Josep María Recasens, citó en su disertación los grandes objetivos que el sector se ha fijado alcanzar con el Plan en estos cinco próximos años:
Josep María Recasens, presidente de Anfac
· Pasar de los 85.000 millones de euros de valor añadido que aporta la industria de automoción española a más de 120.000 millones.
· Mantener los actuales 1,29 millones de empleos de calidad que el sector aporta en España
· Aumentar a 2,7 millones de vehículos 100% electrificados la producción de vehículos en España
· Lograr que la electrificación nos ayude a bajar las emisiones y la edad media del parque acorde a los objetivos establecido en los acuerdos legislativos europeos del “Green Deal” y del “Fit for 55”.
«Esto no va de vender coches». Recasens recordó que “esto no va de vender coches” sino de “ayudar a transformar a todo el sector. De no dejar a nadie atrás”. Y para ello fundamentó el plan en la importancia de la tecnología para el desarrollo de la transformación del sector y la necesidad de “abrir las puertas” a la inversión extranjera “venga de donde venga”. Porque lo que está en riesgo es el empleo, el valor añadido y todo el ecosistema de constructores y parque de proveedores”.
Determinar qué papel queremos jugar. “España tiene que preguntarse qué papel está jugando en este ecosistema y si quiere ser un mercado doméstico donde se venden vehículos o un referente industrial y tecnológico donde se produzcan y se vendan vehículos”, dijo el presidente de Anfac. “Lo que está en riesgo es la cadena de suministro. Y este Plan lo que pretende no es solamente defender lo que estamos generando y lo que hemos generado durante 40 años. Lo que queremos es salir a competir con determinación, con valentía y coraje y, sobre todo, lo que queremos es salir a ganar. Queremos generar más empleo, queremos generar más valor, generar más tecnología. Y lo queremos hacer con todos
Sara Aegesen, vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Por su parte, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, incidió en que el Plan, junto con las decisiones que se vienen adoptando relativas al cambio climático, será “fundamental para el bienestar de las futuras generaciones».
Avanzar descontaminando. Según Aegesen, el Plan España Auto 2030 Auto reforzará el ecosistema industrial y contribuirá a avanzar en descarbonización, autonomía, reindustrialización y reducción de la contaminación, tras iniciativas como el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, un marco de ayudas «sin precedentes» de más de 2.400 millones de euros movilizados en los últimos siete años y el Plan MOVES que ha incentivado más de 350.000 actuaciones, principalmente en infraestructura de recarga por todo el territorio, entre otras.
En cuanto al ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, habló de la “gran oportunidad” que para la industria de automoción española representa el Plan, reafirmándose en la estrategia que España desarrolla desde hace siete años para apostar por la sostenibilidad y avanzar en la reindustrialización y la autonomía estratégica en toda la cadena de valor. Hereu enfatizo el impulso que el Plan va a proporcionar para “avanzar con más fuerza” en la transformación del sector y aportar certidumbre, confianza y unidad de acción” para acometer «una de las transformaciones industriales más estratégicas» de España.
Una regulación mucho más amigable. La presentación del Plan concluyó con la intervención del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien destacó como la colaboración público-privada va a permitir una “regulación mucho más amigable” del sector, así como la aprobación de incentivos de apoyo a la oferta y la demanda que permitirán “impulsar el coche eléctrico que sea español y económico”.
«Hoy estamos aquí —comentó Sánchez— para que España fabrique coches eléctricos tan competitivos como permite nuestro talento y lo suficientemente económicos como para que los españoles se los puedan permitir, porque la electrificación ha llegado para quedarse. Se trta de que ganemos todos con ella».
Pisar el acelerador. Según el Presidente, “tener coche ya no es un signo de clase, pero comprarse un coche eléctrico supone, para muchas familias, una importante inversión inicial», que «a la larga, merece la pena por el ahorro en combustible y mantenimiento y por un aire más limpio en nuestras calles”. Sánchez animó igualmente a “pisar el acelerador del coche eléctrico”, a ampliar la extensión de los puntos de recarga, el abaratamiento de los precios de estos vehículos y, en especial, a combatir los bulos sobre la movilidad eléctrica, a la cual definió como ”buena para nuestra industria y para seguir creando empleo de calidad en un sector clave para la industria española”.
Recordó el presidente que “la industria automovilística aporta cerca del 10% del PIB, genera casi 2 millones de empleos directos e indirectos, lo que convierte a España en el segundo fabricante de Europa”. En este sentido, ha subrayado que el Plan Auto es «un plan de país», para que «España llegue al final de la década con los deberes hechos«.
Por ello, el paquete de medidas que contempla el plan se ha configurado de modo «un horizontal e integral, fruto de la estrecha colaboración y el diálogo con el sector privado«, articulando una estrategia con tres grandes ejes: precio, oferta y demanda; infraestructura y red de puntos de recarga; e innovación y competitividad .
Producir coches asequibles. El plan buscará «fabricar coches eléctricos en España que puedan ser asequibles para la clase media y trabajadora de nuestro país» y no «alejar a la clase media y trabajadora de este Pacto Verde». “Modelos eléctricos por menos de 25.000 euros” que el Gobierno quiere ayudar a vender mediante la nueva línea de ayudas directas a la compra que supone el ya comentado Plan Auto + . Ayudas que gestionará la administración central y no las CC.AA. para «garantizar una mayor velocidad y homogeneidad en la gestión y que los pagos lleguen a los bolsillos de las familias cuando lo necesitan».
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno finalmente encontró fecha para presentar al Plan España Auto 2030.
En cuanto a las infraestructuras, Pedro Sánchez ha anunciado que el año que viene se lanzará un nuevo Moves Corredores, dotado con 300 millones de euros, que contribuirá a desplegar puntos de recarga en las denominadas ‘zonas sombra’, es decir, aquellas carreteras donde aún no hay los puntos necesarios.
También indicó que se reducirán drásticamente las licencias y permisos necesarios para instalar puntos de recargas y que ya se ha puesto en marcha una web única de puntos de recarga. El presidente pidió que «todas las administraciones apuesten por esta gran transformación», tomando partido frente a «los traficantes de bulos sobre el coche eléctrico, a los que propagan mentiras y alarmas infundadas con un único propósito: generar desconfianza entre los consumidores».
Liderar en toda la cadena de valor. Por último, el tercer eje del Plan reforzará la innovación y competitividad en el sector. En este sentido, Pedro Sánchez ha señalado que, si en el pasado se producían «coches made in Spain, como el Seat 600, en el futuro tenemos que aspirar a concebir coches made by Spain, como un sello de calidad distintiva vinculada a nuestro país». “Ahora —añadió el presidente— se trata de liderar en la fabricación y el reciclado de baterías, y en la transformación de toda la cadena de valor: desde el diseño hasta las grandes plantas de ensamblaje, pasando por las pymes que garantizan el suministro de componentes», para lo cual anunció que desde el Gobierno se apoyará el desarrollo de este «círculo virtuoso» en 2026 dotando con 580 millones más el el PERTE del Vehículo Eléctrico y Conectado (PERTE VEC) 2026.
Información de: Guillermo López





