Después de un final de temporada muy peleado y sufrido ante la presión de Max Verstappen, Lando Norris no podía contener las lágrimas al cruzar la línea de meta de la última cita del año, en Abu Dhabi. Era campeón del mundo. Había conquistado su primer título de F1.
No podía casi ni hablar por radio. "Lo hemos hecho, chicos", expresaba, sin chillar por la emoción del momento, tranquilo, relajado, simplemente, soltando lágrimas, roto, absolutamente roto de emoción, de alegría, por haber conquistado el sueño de todo piloto, el sueño que tantos jóvenes persiguen desde que se inician en los karts, y que solo un hombre puede conquistar cada año.
"Me has dicho que si yo lloraba, tú llorabas. Espero que estés llorando porque yo lo estoy haciendo", le decía a su ingeniero, que tampoco podía evitar el llanto. "Son 7 años para lograr esto. Os quiero mucho", le decía Lando a todo su equipo antes de bajarse del coche por última vez este año, por vez primera como campeón del mundo de F1.
Allí le esperaban sus padres, Adam Norris y Cisca Wauman, con quien se fundió en un sentido abrazo. Y su pareja, la modelo portuguesa Magui Corceiro. Luego, lo celebró con su equipo, con un abrazo con Zak Brown con el que el estadounidense lo achuchó con una fuerza desmedida, fruto de la pasión del momento.
"Pensaba que no iba a llorar y lo he hecho. Le doy las gracias a mi madre y a mi padre, ellos son los que me apoyaron desde el principio.
Luego, llegó Andrea Stella, otro de los hombres claves para que Lando tuviera el mejor coche para ir a por este cetro. También algunos pilotos le esperaban allí para felicitarle, como su compañero Piastri, su oponente Verstappen, o su gran amigo Carlos Sainz, con quien se fundió en un emotivo abrazo.
Todo ello, sin quitarse el casco. Era como si le diera vergüenza que el mundo le viese llorar. Extraño en Lando, quien rompe con el estereotipo de piloto de F1 y cumple más con el de piloto de la nueva generación, que ha llegado al corazón de millones de jóvenes que le empezaron a ver hace años en sus directos comiendo hamburguesas ante el ordenador.
Este año, Norris fue criticado por mostrar sus debilidades y hablar de ellas en rueda de prensa al no rendir al nivel esperado al inicio del curso, asegurando que estaba totalmente perdido y sin respuestas. Por eso, sorprende que no quisiera mostrar sus lágrimas hasta tener que quitarse finalmente el casco. Le tocaba dar su primer entrevista como campeón ante David Coulthard.
"A mí me pareces un ganador", le dijo David. Eres tan solo el 43º hombre que ha ganado un campeonato.
"Es increíble. Ahora sé lo que siente Max, o un poco. Quiero darle la enhorabuena tanto a Max como a Oscar, a mis rivales esta temporada. Ha sido un placer competir contra ellos. Ha sido un honor y he aprendido muchísimo de ellos. Lo he disfrutado. Ha sido un año muy largo, pero lo hemos hecho. ¡Lo hemos hecho! Estoy muy orgulloso", agregó con esa exclamación final, la primera vez que mostraba algo de rabia entre tantas lágrimas.
No puedes no pensar en ello, pero es una larga carrera y lo hemos visto muchas veces en la Fórmula 1.
He seguido empujando hasta la segunda o tercera vuelta del final, aunque quería pelear hasta el final. Pero es lo que hemos hecho, lo que hemos tenido que hacer toda la temporada. Max dándonos caza toda la temporada y Oscar, ahí hasta el final. Me lo han puesto difícil, pero estoy contento", añadió.
Lo que hemos tenido que hacer toda la temporada. Max dándonos caza toda la temporada y Oscar, ahí hasta el final. Me lo han puesto difícil, pero estoy contento
Le investigaron en plena carrera
Tan solo hubo un momento en el que McLaren pudo ver peligrar el título de su pupilo. Fue cuando Lando superó a Tsunoda. El japonés se movió en recta y obligó al inglés a superarle por fuera de la pista. Fue investigado por ello, pero quedó claro que, en plena recta, no había tomado ninguna ventaja al pasar al nipón por fuera.
"No tenía ni idea, ni me importaba", dijo al respecto. "Sabía que lo que había hecho estaba dentro de la legalidad, así que he intentado disfrutar del momento. No hay mucha gente en el mundo o en la Fórmula 1 que llegue a experimentar lo que he experimentado esta temporada, este año. Estoy contento por todo el mundo, más que por mí mismo. Estoy contentísimo", afirmó.
"Ha sido un viaje muy largo"
"Ha sido un viaje muy largo. Llevamos nueve años (antes de subir a la F1), McLaren y yo juntos. Hemos pasado momentos dificilísimos y momentos muy buenos. Para mí, poder devolverles algo, es el primer campeonato de pilotos en muchos años, así que creo que he hecho lo que tenía que hacer por el equipo. Estoy orgulloso de ello, pero aún más orgulloso estoy de todo el mundo, que espero que hayan llorado", comentó sobre el equipo de su vida.
"Es increíble, es surrealista. He soñado con esto durante muchísimo tiempo. Todos lo hemos hecho. Y una temporada tiene muchas cosas. Hay muchos altibajos en una temporada, pero nada importa mientras acabes ganando y es lo que hemos hecho. Lo he hecho junto a un grupo increíble, todos los chicos y chicas. He disfrutado de muchos momentos con vosotros. Todos los años que llevo con McLaren y los últimos 16 años de mi vida, persiguiendo este sueño. Y hoy lo hemos conseguido juntos", argumentó el nuevo rey de la Fórmula 1.
"He rendido mejor justo cuando lo necesitaba, en la segunda mitad de la temporada, cuando estaba un poco a contrapié es cuando lo he hecho mejor y cuando he demostrado más de mí. Es cuando he rendido y cuando he podido generar la diferencia generada.
Estoy muy contento y muy orgulloso de tener a toda mi familia aquí, a mi novia, tengo a mucha gente aquí y odiaría que tuvieran un momento muy embarazoso. Estoy contento de verles sonreír y hacer que sonrían. Os quiero, pero sobre todo a mis padres. Me permitieron perseguir este sueño y hoy lo he compartido con ellos.
Estoy contentísimo", dijo Norris, sacando pecho por su reacción final de esta campaña tras pasar momentos muy difíciles al inicio. Por ese entonces, Lando seguía llorando. No podía parar.
Información de: Fabio Marchi (Mundo Deportivo)




