Los europeos dispuestos a todo lo que sea necesario para mejorar su posición en el sector del automóvil. Producir fuera de Europa, bajar el precio de los coches, bajar márgenes, reducir la tecnología, reducir la oferta…
El 56% es partidario de fabricar vehículos en países donde los costes sean menores, para reducir su precio, incluso si esto pudiera generar un impacto social o medioambiental negativo.
El 72% de los europeos está a favor de reducir relajar estándares y normativas técnicas, como las de seguridad o las emisiones, para abaratar el precio de los coches nuevos
El 76% de los europeos es partidario de reducir el precio de los coches nuevos mediante una menor variedad de modelos en el mercado, para reducir sus precios.
El 84% de los españoles se muestra de acuerdo con que las administraciones ofrezcan ayudas directas a la compra, casi diez puntos más que la media europea, situada en el 76%.
El “Observatorio Cetelem de la automoción en Europa en 2026” ha dejado, como siempre, interesantes datos sobre la percepción de los consumidores europeos acerca del sector del automóvil, que está atravesando una profunda crisis en Europa.
Los europeos, partidarios de producir fuera de Europa para reducir precios
Europa, cuna histórica del automóvil, enfrenta una crisis estructural que afecta a la industria local y a los empleos. A pesar de ello, el 56% de los europeos es partidario de fabricar vehículos en países donde los costes sean menores, para reducir su precio, incluso si esto pudiera generar un impacto social o medioambiental negativo. Este porcentaje varía mucho entre los grandes países productores de vehículos en Europa, con un 57% en el caso de España, un 52% en Francia, y un 50% en Alemania e Italia. Fuera de Europa, el grado de aceptación español es comparable al de Estados Unidos y Reino Unido, aunque todavía está lejos de países como China donde la aprobación de esta medida alcanza el 71% de respaldo.
-Partidarios de reducir los márgenes de los fabricantes
Cuando se pregunta a los encuestados por reducir los márgenes de los fabricantes para abaratar el precio de los coches nuevos, aun cuando pueda tener efectos económicos o sociales negativos, en España el 76% está de acuerdo con esta cuestión, superando la media europea que se sitúa en el 75%. España se sitúa por delante de Alemania, Bélgica, Países Bajos, Francia, China y Estados Unidos, con valores muy similares a Reino Unido y Polonia, y solo ligeramente por debajo de Portugal, Italia y Turquía, que registran los niveles más altos.
-Partidarios de rebajar estándares y normativas técnicas
Otro aspecto relevante del estudio es que los europeos también están dispuestos a relajar estándares y normativas técnicas, como las de seguridad o las emisiones, para abaratar el precio de los coches nuevos. El 72% de los europeos está a favor de reducir algunos requisitos regulatorios para facilitar la salida al mercado de vehículos más asequibles. España se sitúa en el 74%, Francia en el 75% y Alemania en el 71%, todos ellos dentro de una banda muy estrecha. Italia se mantiene ligeramente por debajo con un 69%, cifra idéntica a la de Estados Unidos. Portugal y Polonia elevan la media europea con porcentajes del 79% y 80% respectivamente. Una vez más, Turquía presenta el valor más alto, con un 88%, seguida de China con un 81%.
-Partidarios de reducir la oferta.
En relación con la propuesta de reducir el precio de los coches nuevos mediante una menor variedad de modelos en el mercado, aunque eso implique menos opciones para el comprador, el grado de aceptación es mayoritario. La media europea se sitúa en el 76% de acuerdo, en España el nivel de aceptación de esta medida se sitúa en el 77%, un punto por encima de la media europea y mostrando una posición claramente favorable a la simplificación de la oferta como mecanismo de contención de precios. Dentro de los países de la Unión Europea, el nivel máximo de acuerdo alcanza el 81% en Francia, lo que marca el techo de apoyo a esta medida. Por su parte, China presenta un 70% de acuerdo, también mayoritario, aunque por debajo tanto de la media europea como del dato español, lo que indica una aceptación algo más moderada de la reducción de gama.
Cuando se plantea priorizar la venta de vehículos usados o reacondicionados frente a los nuevos, incluso asumiendo posibles efectos económicos y/o sociales negativos, el respaldo sigue siendo mayoritario en Europa, pero con diferencias claras entre países. La media europea alcanza el 66% de aceptación. En España el porcentaje desciende al 59%, siete puntos menos que la media, lo que la sitúa como el mercado con menor nivel de apoyo de esta medida entre los países comparados. En cambio, Francia alcanza un 71% y Polonia un 70%, ambos claramente por encima del promedio europeo.
-Partidarios de más ayudas del Estado
El respaldo a la intervención de las autoridades para incentivar la compra de coches nuevos es mayoritario en Europa y toma especial relevancia en España. El 84% de los españoles se muestra de acuerdo con que las administraciones ofrezcan ayudas directas a la compra, casi diez puntos más que la media europea, situada en el 76%. Dentro de Europa, los niveles más bajos de acuerdo se registran en Alemania y Países Bajos, ambos con un 67%. En cambio, los países mediterráneos presentan posiciones muy próximas, e incluso superiores a la española, Italia alcanza el 85% y Portugal el 80%. Fuera del ámbito europeo, el apoyo es todavía más alto en China, con un 88%, y especialmente en Turquía, que registra el porcentaje más elevado de todos los países analizados con un 93%, mientras que Japón se sitúa en el extremo opuesto con solo un 61% de acuerdo.
Cuando la intervención pública se plantea no en forma de ayudas, sino mediante el control directo de los precios de los coches, el grado de aceptación se mantiene en niveles muy similares. La media europea se sitúa en el 75%. En España, el apoyo alcanza el 76%, en línea con otros grandes mercados europeos como Alemania, con un 74%, y Bélgica, con un 75%. Por encima de estos valores destaca Italia, con un 83%. De nuevo, los porcentajes más altos aparecen fuera de las fronteras europeas, China registra un 88% de acuerdo con la intervención directa en precios y Turquía vuelve a encabezar la clasificación con un 92%.
El respaldo disminuye cuando las ayudas públicas se dirigen a los fabricantes en lugar de al comprador final. En España, el 66% está a favor de subvencionar a los fabricantes, lo que supone una caída clara respecto al apoyo a las ayudas al consumidor. En otros países europeos el nivel de acuerdo es todavía menor: Italia se sitúa en el 58%, Francia en el 57%, Alemania en el 53% y Portugal en el 51%. Como resultado, la media europea desciende de forma notable hasta el 57%. En contraste, los mercados asiáticos vuelven a mostrar un apoyo amplio a esta vía de intervención, con un 82% en China y un 85% en Turquía.
Pepe Martínez (APEI)




